Figuras

¿Dónde estoy? Debería abrir los ojos. Sí, creo que lo haré. Los abro. El lugar me resulta extraño cuanto menos. No sé qué es este sitio. Un momento, veo algo. Sí, una puerta. Me acerco. Se está abriendo. ¿Debería salir? Sí, lo haré. Vaya, hay mucha luz y mucho ruido. El tacto bajo mis pies es distinto. Sigo sin saber dónde estoy. ¿Qué es lo que estoy sintiendo? ¿Calor? Sí, será eso.

Veo una figura. Me está haciendo señales. ¿Me acerco? Me sorprendo haciéndolo antes de responderme a mí mismo. Espera, ¿y la figura? Se ha esfumado cuando la tenía a escasos metros. Ah, sí, ahí está. Vuelvo a andar hacia ella. Vaya, ha vuelto a irse. Sigo detrás de la figura un buen rato. ¿Qué estoy sintiendo? ¿Cansancio? Puede que sea eso.

Ahora la figura ha crecido. Es más grande que yo. Creo que está corriendo hacia mí. ¿Podré pararla si me pongo en su camino? Espero que sí. Necesito saber dónde estoy y, sobre todo, cómo salir. Espera, me ha esquivado. Me apresuro a alcanzarla, pero huye. ¿Por qué huye? – ¡Oye!, no te vayas- grito. No me escucha. Sigo persiguiéndola. Ha desaparecido. Estoy desorientado. Ahí está de nuevo. Ahora viene a por mí, mucho más rápido que antes. Pero, ha pasado por mi lado. Vaya, siento algo en la espalda. Como un golpe. Eso ha sido raro. Muy raro. A continuación, dos o tres golpes más. No lo recuerdo

La figura ahora se ha dividido, son dos. Estoy ¿asustado?, no, nunca he tenido miedo. ¿Miedo? ¿Qué es eso? Me están llamando, como la primera vez. Ahora sí que estoy cansado. Noto caer algo por mi espalda. ¿Sudor? Es sudor. Debo haber estado más de media hora corriendo detrás de estas figuras extrañas. ¿Media hora? Que locura. Ya puedo hacer más esfuerzos que cuando era pequeño. Recuerdo a mamá y a mis amigos, también a sus madres. Hacíamos carreras. Siempre era el primero en acabar. Dejemos los flashbacks, ahora quiero irme de aquí. Ya.

Los golpes secos han continuado, pero, la sensación es distinta. Noto una quemazón en el lugar donde golpeaban. El sudor me baña por completo. Necesito agua. Y ya que estamos, comida. Y posiblemente algo de cariño. Cuando vuelva lo tendré todo. Solo necesito encontrar la salida. A medida que pasaba el rato, el ruido solo se percibía tras los golpes. No entiendo aun el por qué.

De nuevo, la primera figura. Es más pequeña que yo. No me llama. El ruido ha cesado. Solo se escucha mi respiración, muy acelerada, y el pulso de mi corazón. Es muy fuerte y rápido. Parece que se me va a salir del pecho. Por fin, escucho algo proveniente de la figura. ¿Es un grito? Creía que no emitían sonidos. Al menos podré comunicarme con ellos. Lo voy a intentar. No me da tiempo a abrir la boca, cuando la figura empieza a moverse con decisión, hacia mí. Lleva algo en una mano. ¿Qué es? No consigo verlo bien. La figura está cogiendo forma a medida que se aproxima. La tengo encima. ¿Huyo o me enfrento a ella? Huir es de cobardes. Opto por la segunda opción. Sí, siempre me han enseñado que enfrentar un problema es la mejor manera para solventarlos. Estamos a un metro escaso. El ruido ha vuelto. Parecen ¿gritos? ¿Hay más figuras?

Creo que vamos a chocar. Cuando me doy cuenta, percibo algo que me rellena por completo. ¿Qué es esto? Noto como mis pulmones se comprimen ¿Qué está pasando? Mi corazón, se está calmando, demasiado para mi gusto. El sudor, ahora es mucho más abundante. Me derrumbo en el suelo. Me lleno de algo. ¿Tierra? Sí, es tierra. Bueno, ahora es barro. Se está mezclando con lo que sale de mi espalda. Espera, ¿eso es sangre? Sí, lo es. Además, hay algo colgando. Salen de las heridas. Mis ojos se están cerrando. Intento levantarme. Me rodean muchas figuras. ¿Esto que siento es dolor? Claro que lo es. Y me está ardiendo el alma. Sigo en el intento de levantarme. La luz me ciega. Mi vista se nubla. No. -No- balbuceó. Noto un último golpe. Ahora todo está más claro, aunque mis ojos estén cerrados. Escucho aplausos y vitorear a las figuras. Están felices, ríen. Noto como un suspiro sale de mi nariz y de mi boca. Espero que el espectáculo haya saciado sus ansias. Finalmente, sé dónde estoy y sé que es lo que estoy sintiendo.

Las figuras agarran sus patas. Usan unas figuras más grandes para arrastrarlo. La primera figura lleva dos orejas y un rabo en la mano. Ríe, está orgulloso. Muchas figuras lo cogen y lo llevan hacia la salida. Esa que ansiaba el caído.

Nuria Gómez

 

Dibujo relato definitivo
Ilustración realizada por Midoblebeta

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